Un conjunto de textos que tal vez podríamos llamar poesía, una mezcla de sensaciones que me acompañaron. Un como pasé la vida hasta este momento y un manojo de historias que me hacen seguir en este viaje. No es esquizofrenia ni bipolaridad, pero siento que no estoy solo, en mi cabeza somos varios, somos nosotros.

lunes, 7 de junio de 2010

EL GRAN SHOW

Soñé con verte ese día, desde el momento en que supe de esa función, mi objetivo
estaba centrado en ti.
Quería poder mirar a través de la luces segadoras que tienen los teatros para ver cómo te parabas a aplaudir.
Pensé en que tu cara se llenaría de orgullo, más al verme sobre esas tablas.
Quise tu aplauso cómplice, tu mirada aprobadora, tu sonrisa un poco chueca.
Hubiera distinguido tu risa entre el público, tu voz entre otra voces, sabiendo que actuaba para ti.
Me preparé como nunca, no tuve nervios como siempre.
Supe que esa seguridad venía de adentro, de ancestros compartidos, de personalidades influyentes.
Fueron siete las funciones, y nunca perdí la esperanza.
Además debo reconocer que cada vez que actué lo hice pensando que estabas ahí.
Escondido, perfil bajo, pero con cara de padre orgulloso.
Confundí todo, hubo algo mas importante, una vez más algo que lleno tu espacio y tu tiempo.
Me quede pensando en si eso ocupa algunos días, lo aclare solo.
En algunas ocasiones parezco imbécil, si destruyo mi vida como no va a ocupar siete funciones.
Padre en mi boda no estarás ya que nunca la tendré, pero, ¿Estarás en mi entierro?

No hay comentarios:

Publicar un comentario