Un conjunto de textos que tal vez podríamos llamar poesía, una mezcla de sensaciones que me acompañaron. Un como pasé la vida hasta este momento y un manojo de historias que me hacen seguir en este viaje. No es esquizofrenia ni bipolaridad, pero siento que no estoy solo, en mi cabeza somos varios, somos nosotros.

jueves, 29 de julio de 2010

PERÚ

De la azotea sucia de mi casa veo lo inmenso de tu mar, algunos surfers al salir del agua disfrutarán de un ceviche en el "Pez Amigo o el "Canta Ranita".
También veo a un grupo de entusiastas peloteros, que disfrazados de Sotil, Cueto, Chumpitaz y Navarro, sueñan con no perder en el famoso "10 minutos o dos goles". Es un conjunto de baldosas de cemento (odio el pasto sintético), que al borde del acantilado forman un poker de talento cholo y de fútbol macho.
Estoy seguro que después de esa faena pelotera, vendrán las cristales bien heladas como para matar el feriado y llegar un tanto sazonado a la pollada de la noche.
Desde acá puedo ver, lo que era la casa de mi infancia, hoy desgraciadamente convertida en edificio (odio los edificios) y en un segundo viajo en el tiempo a esa Lima de los ochentas, cuando vivía solo con mi papá, cuando tenía una familia y era absolutamente feliz. Miles de horas/hombre gastadas en pelotazos desde la pista hacia ese arco imaginario en donde yo creía ser el "Loco Gatti", el "Pato Fillol" o el gran "Caico Gonzales Ganoza".
Veo también el camino que me llevaba al "Lima Cricket", ese era un club de verdad (odio el regatas). Donde los Cantuarias, Figueroas, Sideris, Villanuevas, Rokes, Farfánes, Cousillas, Rodrigués, otros y yo éramos como una sola gran familia. Mis primeros partidos, pasos, amores, amigos, broncas y mucho mas fueron en ese club.
No lo veo pero se que hacia el sur están Punta Negra y Punta Hermosa, dos playas que me vieron nacer y donde realmente uno la pasaba como en una playa, no como en una ciudad falsa y de lujo con un malecón de pasarela y un mar horrible (odio asia).
Si cierro los ojos, puedo hacer la ruta hacia el María Reina e inmediatamente escucho a toda la barra gritando en el coliseo porque nos jugábamos la vida contra el Santa María por las semi-finales de basquet. Un poco mas y estoy al costado de Pásara y Palomino cambiándome para trepar a la camioneta que nos llevará a ganar la final de fútbol en un partido increíble contra La Merced.
Al otro lado de la ciudad quedaba la casa de mis abuelos paternos, los dos seres humanos a los que mas quiero en el mundo. Un jardín inmenso y muchos árboles de frutas, entre esas las dos mas deliciosas del planeta y que solo existen acá (Chirimoya y Lúcuma)
Dejé para el final y lo hice porque es lo más importante, "el barrio". Apenas llegaba del colegio, almorzaba algo y chapaba mi skate para llegar a la esquina y ver quien había, se armaba la pichanga en la pista, el Perú fútbol, policías y ladrones, escondidas, botella borracha, la rampa o cualquier otra cosa ahí en la calle. En la esquina, vereda y pista (odio los play stations y las laptops que están volviendo a los chibolos cada vez mas mongos). Amistad eterna, Gonzalo, Pato, Christian, Pepito, Dereck, Fabrizio, Fico y más.
Todo esto acompañado siempre de deliciosa comida, de cantar el himno a todo pulmón en la asamblea, de aprenderse las canciones peruanas y gritarlas en las primeras juergas, de muchos campamentos en nuestra sierra y costa, de las primeras novias, del cine real 1 y 2 (de donde me botaron por mear desde la mezzanine), de la ilusión de hacer un grupo de rock, de los lentos en las fiestas, de las miles de pichangas con La Sonora y de mucho mas.

VIVA EL PERÚ CARAJO

miércoles, 14 de julio de 2010

TE QUIERO VOLVER A LAMER

Sueños, amores, olores
Regresos sin haber estado
Conocer sin ver
La curva perfecta
Olor que te envuelve
Imperfecciones deliciosas
Encima o de costadito
Ahora quiero lo que siempre rezé para no tener
Aventura eterna, distinta de amor
Besos silenciosos
Pies de olor perfecto
Te quiero volver a lamer
Boca lunar, otro lunar, quiero viajar
Una promesa imposible de mantener
Otra imposible de romper
Crecer, caminar, oler, bailar
Enamorarnos en una celebración
Estrellas, luces, risas, burbujas
Te quiero conmigo en mi cama
En mi mesa, en el parque, en mi vida
Magia sin truco, no lo pensé
Por ahora bombón no te quiero morder