Un camino que nunca pensé pisar, una historia de esas que no imaginé. Con lo raro que eso es para mi, que me paso el 80% de la vida soñando contigo.
Una escalera imperfecta con peldaños cada vez mas distintos, que sin querer se unieron en una forma que ustedes ven y yo no.
Fui entrando sin querer, no me engañaron para pasar, hice trampa para llegar.
Una vez más esos trenes que hay que dejar pasar y esas estaciones a las que si se puede llegar tarde. Se acaba el partido la pelota en el agua, pero hay que sacar.
No fue el sueño de papá y tal vez mamá lo alucinó en un viaje setentero.
Estoy convencido que el relój anda más rápido, no son las mismas horas aquellas del parque, los globos, la rampa, los guantes, la piedra, el árbol, los saltos, la pista, el gol y las niñas. Que estas que juntas hacen 3 lustros.
Felizmente (me gustaría tener la certeza de a quien agradecer), siguen estando ahí el parque, los globos, la rampa, los guantes, la piedra, el árbol, los saltos, la pista, el gol y sobre todo las niñas.
Miles de cartas, tantos números como estrellas y sonrisas que guardo en el bolsillo fueron haciendo este andar.
Si existiera un mapa sería indescifrable.
Yo me tiré, como de niño en el club, tarté de alcanzar el ángulo y aún no se si lo logré.
Nunca quize esto, pero lo disfruto como nadie y la razón que tengo es solo contradicción.
No amo la magia, no disfruto de los magos y además me aburre como arte.
Soy un arquero jugando de 9 y embocándola seguido.
Soy el que llega sin parte, pero termina haciendo el brindis.
El niño sin cuaderno y sin tarea, pero también sin escusa.
No creo en la religión, quiero vomitar de solo pensar en votar y si pudiera sería hermitaño.
15 años de esto y no se si serán más.
Transmitir, don bendito.
Equilibrio, inalcanzable anhelo.
Felicidad, sensación hermosa.
Contradicción, alucinante adicción.
Un conjunto de textos que tal vez podríamos llamar poesía, una mezcla de sensaciones que me acompañaron. Un como pasé la vida hasta este momento y un manojo de historias que me hacen seguir en este viaje. No es esquizofrenia ni bipolaridad, pero siento que no estoy solo, en mi cabeza somos varios, somos nosotros.
Un conjunto de textos que tal vez podríamos llamar poesía, una mezcla de sensaciones que me acompañaron. Un como pasé la vida hasta este momento y un manojo de historias que me hacen seguir en este viaje. No es esquizofrenia ni bipolaridad, pero siento que no estoy solo, en mi cabeza somos varios, somos nosotros.
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